¿Cuando es sensato recurrir a un asesor financiero?

Son muchas las personas que creen por error que un asesor financiero solamente proporciona asesoramiento relacionado con inversiones.

En realidad, un asesor financiero puede ofrecerle servicios de asesoramiento en muy variadas situaciones financieras privadas.

En cada una de las siguientes circunstancias puede resultarle recomendable que contrate un buen asesor financiero:

  • Necesite administrar y organizar su economía personal.

    Si tiene una situación financiera compleja y no dispone del tiempo, la disciplina, los conocimientos y/o no se siente lo suficiente objetivo para ordenar su situación.

    Un asesor financiero puede analizar su patrimonio y economía personal, ayudarle a identificar cuales son sus metas y objetivos y planificar las mejores estrategias para obtener el mejor rendimiento de cada euro que gane y gaste de tal forma que realice esos objetivos.

  • Matrimonio.

    Cuando dos situaciones financieras se juntan pueden surgir complicaciones, particularmente si existen circunstancias financieras conflictivas o en casos en los que ya hubo un matrimonio anterior.

    Es de fundamental importancia que se organizan bien temas como los seguros, la titularidad de los activos de ambos patrimonios y la delegación de las tareas relacionadas con el manejo de las finanzas.

  • Divorcio.

    Muchas veces la terminación de un matrimonio conlleva consecuencias económicas bastante negativas.

    La práctica común de dividir el patrimonio en dos partes no suele ser la mejor opción.

    Con la ayuda de un asesor financiero puede encontrar una solución más inteligente y satisfactoria de cara al futuro para ambas partes.

  • Una inesperada ganancia.

    Cuando se hereda una notable cantidad de dinero o se gana un premio importante en una lotería suelen aparecer personas que ofrecen oportunidades de inversión.

    Un asesor financiero puede examinar esas ofertas y decirle cuales son interesantes y cuales no lo son tanto.

    Cabe destacar que ganancias del tipo “inesperado”, aparte de tener que encontrar la respuesta a ¿cómo invierto ese dinero? suelen conllevar otras implicaciones financieros. Puede resultar necesario invertirlo en saldar deudas, o quizá quiere hacer una donación a entidades benéficas.

    Particularmente las herencias suelen conllevar profundos conflictos emocionales y familiares, circunstancias cuyas soluciones pueden resultar mucho más fáciles si se basan en el asesoramiento financiero independiente.

  • La planificación de una jubilación.

    Si la planificación de su jubilación conlleva el diseño de una estrategia de inversión debe tomar sus decisiones con buen criterio.

    Muchas veces, se suele ignorar el tema de qué hacer con los ahorros cuando uno se jubila y tampoco se piensa mucho en qué tipo de jubilación se quiere disfrutar.

    Un asesor financiero puede ayudarle a concretar el tipo de jubilación que realmente desee tener y a desarrollar una estrategia para que ese deseo se convierte en una realidad.

  • Una crisis financiera particular.

    Pueden darse muchas circunstancias como son una grave enfermedad, problemas legales, desempleo, una catástrofe natural que requieren la asistencia de un asesor financiero.

  • La planificación de una carrera profesional.

    Las consecuencias económicas de un cambio en la carrera, un paquete compensación o de separación, las opciones de de acciones o un plan de jubilación, todos estos asuntos distintos pueden ser resueltos con la ayuda de un asesor financiero.

  • El manejo de un negocio.

    Un asesor puede ayudarle con todo lo relacionado, desde la compra del negocio, el desarrollo de los planes de jubilación tanto para el dueño como de los empleados, hasta con la creación de un tema muchas veces ignorado por el empresario, un plan de sucesión adaptado a la realidad.

  • La compra y venta de una casa.

    La compra de una casa suele ser la mayor inversión realizada por una familia y relacionadas con ella suelen surgir numerosas dudas y preguntas, tales como: que un asesor puede ayudarlo a responder.

    • ¿Qué tipo de hipoteca nos conviene?
    • ¿Qué duración es la mejor para nosotros?
    • ¿Qué cantidad de dinero debemos pedir prestada?
    • ¿Cómo nos afecta todo en cuanto a los impuestos?

    Un asesor puede ayudar a encontrar las mejores respuestas.

  • La muerte de un cónyuge.

    Como es normal, es un momento que genera mucho estrés emocional y no es el mejor momento para tomar decisiones financieras importantes.

    Sin embargo, es precisamente en esos momentos que se deben tomar decisiones acerca de los seguros, las inversiones o la jubilación.

    Circunstancias idóneas para disponer de asesoramiento objetivo y experto.

  • Donaciones a entidades benéficas.

    A la hora de realizar una donación importante a una entidad benéfica existen distintas opciones.

    El asesor financiero puede ayudarle a elegir la opción que le ahorre más en impuestos y por lo tanto dejar una mayor cantidad disponible para la entidad benéfica.

  • La contratación de un seguro.

    Aunque un agente de seguros puede venderle cualquier seguro no le será tan util a la hora de analizar sus necesidades reales.

    Un asesor financiero puede analizar esas necesidades en relación con sus objetivos y circunstancias financieros personales.

  • Planificación del patrimonio.

    Concretar un testamento, un testamento vital, poderes, un seguro de vida, un fideicomiso u otros temas relacionados con la planificación del patrimonio son asuntos para poner en manos de un asesor financiero.

    Bien es cierto que se precise de un abogado para la redacción de los borradores de los documentos requeridos, pero un asesor le ayudará a adaptar esos documentos al contexto de sus circunstancias personales y a sus ideas acerca de la distribución de su patrimonio